martes, 2 de marzo de 2010

La última palabra... ¿de políticos o de los técnicos?


El año 2009 fue sin lugar a dudas uno de los más complejos de la historia para el turismo español. El sector pierde competitividad pese a las múltiples acciones emprendidas por las distintas administraciones. Pero, ¿se están haciendo bien las cosas? Políticos y técnicos concluyen en la mayoría de los casos acciones no consensuadas, muchas veces por encima de las posibilidades actuales, en torno a escenarios socioeconómicos sin duda alguna rentables... Y los resultados siguen sin convencer.

Una y otra vez, quienes trabajamos en el sector, nos topamos con voluntades enfrentadas, con conductas tendentes a la consecución de medallas más que al desarrollo de destinos.

Contamos con la materia y los instrumentos necesarios para sacar adelante el sector. Lo único que hace falta es aunar fuerzas, dejarse de triples saltos mortales que sólo quedan bien para la foto y centrarse en objetivos.

Ni los técnicos deben retrasar las actuaciones con mil y un informes, ni los políticos echar las campanas al vuelo con humos pasajeros, parapetándose con excusas infantiles como que "hemos reducido los presupuestos un 35%..." Hace falta ganas de trabajar porque, cuando se quiere, todo se consigue.

3 comentarios:

  1. El turismo en españa ha sufrido por la razones expuestas pero tambien por la subida salarial y el coste del producto final, que se ha incrementado de tal manera que para el turista estranjero (el turista potencial) ve mas atractivo otros destinos. Si ademas, sumamos una gestión pesima, una coordinacion de las distintas comunidades que brilla por su ausencia y las ganas de los profesionales de ganar dinero sin buscar soluciones que den viabilidad al sector nos encontramos con la situación actual

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  2. Yo creo que no se está haciendo una buena explotación del sector. Creo que una buena estrategia comunicativa llevaría a públicos que no se han tenido muy en cuenta y que son clientes potenciales; Los jubilados de todo el mundo.

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  3. Los jubilados, querida Sara, no dejan dinero...

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